Cumpliré mi promesa

Hoy no tenía pensado sentarme a escribir pero ahora, después de una llorera, necesito hacerlo.

 

Esta mañana he hablado con Neocortex. Les envié por mail fotos y vídeos de Maialen. En las fotos se le puede ver de pie agarrada en distintos sitios como puede ser la escalera donde trabajamos en casa, barras horizontales, verticales, de metal, lisas, gruesas, rugosas, finas, una muralla, el respaldo de una silla de madera o el respaldo de una silla de piscina. En los vídeos se puede ver a Maialen moviendo poco a poco las piernas y dando pasitos. Su respuesta ha sido "¡Felicidades! La alineación de pies, rodillas y caderas es magnífica. También ha dicho que esto es fruto de mucho trabajo así que cuando lo he escuchado me he sentido tremendamente feliz. Después hemos ido al pediatra. El doctor le sigue desde que nació y las consultas son con mucha confianza. También ha visto algunas de esas fotos y el vídeo dando pasitos y lo primero que ha dicho ha sido "esta va a andar. Tu siempre has dicho que caminará, en tu interior sabes que lo conseguirá", Después ha podido verle de pie agarrada a su silla y al movérsela un poco ha movido los pies, con desconfianza pero lo ha hecho. Estaba encantado viéndole hacer eso.

 

Escuchar esas cosas me ayuda mucho, a veces se necesita escuchar algo así no por nada en concreto sino porque sientes que se valora tu esfuerzo y es un pequeño chute de energía para poder seguir.

 

Sara es muy salsera, le gusta abrir cajones. Encontró mi blog encuadernado del año 2013. Le gusta porque hay fotos de Maialen. Lo miré por encima y hay cosas bonitas, cosas no tan bonitas pero un post en concreto hizo que lo leyese de otra forma. En él escribí un mensaje que recibí ese día y que dice así:

"Explicar la historia te ayuda a disipar el dolor. Explicar tu historia con frecuencia y con todo detalle es fundamental en el proceso del duelo. Lo tienes que sacar. El dolor debe manifestarse para que se pueda curar. El dolor compartido es un dolor atenuado. Extraer los pensamientos internos y decirlos bien fuerte ayuda a poner orden. Puede ser el andamio que mantiene erguida la estructura vacilante de tu mundo. Explicar tu historia te ayuda a recrear y reconstruir tu estructura. Comprobarás que la historia cambia con el tiempo, no necesariamente los hecho sino que lo enfatizas. Explicar tu historia te ofrece la oportunidad de recibir información importante ya que el que te escucha puede tener piezas o impresiones que te faltan para completar el puzzle. Nuestros relatos contienen una gran cantidad de dolor, a veces un dolor demasiado grande para que lo aguante una sola persona. Cuando compartimos nuestra historia y repartimos un trocito a cada persona que nos vamos encontrando por el camino conseguimos que se vaya diluyendo poco a poco"

 

Cuando empecé a escribir en 2012 estaba mal, muy mal, había momentos en los que estaba demasiado mal. Ver a Maialen autolesionarse fue demasiado duro, demasiado, creo que sin duda ha sido lo más fuerte a lo que he tenido que enfrentarme.

Sentarme a escribir para mí es mi vía de escape para decir todo lo que siento. Me he dado cuenta de que no tiene nada que ver cómo escribía antes y cómo lo hago ahora. Hace tiempo que pongo el corazón encima de la mesa y dejo salir todo. Necesito sacar todo lo que siento. Hace mucho tiempo que no estoy mal. En su momento necesité agarrarme a algo para poder salir del agujero en el que estaba. Siempre he dicho que recibí ayuda profesional y fue una gran decisión que vino impulsada por mi madre y mis hermanos. Y al clavo ardiendo al que me agarré fueron los ejercicios de Maialen. Cuando apenas se sujetaba sentada y estaba ausente del mundo le hice la promesa de que conseguiríamos caminar. Siempre lo digo en plural porque no está sola en esto, vamos de la mano. Si gatea, yo gateo, si da pasos le voy moviendo las manos por las barras para ayudarle a avanzar...

 

¿Por qué digo lo que siento por escrito? Porque soy incapaz de hacerlo de palabra, ni si quiera soy capaz de hacerlo con las personas que más confianza tengo. Siempre he sido una persona de tragármelo todo, de guardármelo todo dentro aunque lo que guardase me hiciese daño. He vivido cosas muy duras en mi vida, he vivido dos tsunamis de los que te dejan tan roto que no sabes si la tierra está girando en sentido contrario o eres tú quien está dando vueltas boca abajo.

 

Pero todo eso pasó. Nosotras seguimos trabajando duro cada tarde y poco a poco fuimos consiguiendo cosas que para algunos pueden ser nimiedades pero que para nosotros era un mundo. Cuando ves que tu hija va consiguiendo cosas que creías demasiado difíciles de conseguir pero que aún así apostabas por ello y poco a poco iban llegando hace que algo en tí cambie. Consciente o inconscientemente, no lo se, pero algo cambió en mí.

 

Pasé de ser esa niña, esa chica que lloraba a escondidas y que se guardaba todo a ser esa chica que lloraba a escondidas pero que poco a poco fue aprendiendo a sacar lo que llevaba dentro. Pasé de pensar que no podía a creerme que somos capaces de conseguir lo que nos propongamos. Poco a poco fui ganando confianza en mí misma. La confianza en Maialen siempre ha sido absoluta incluso en los momentos más difíciles. Mi promesa es sagrada. Jamás he hecho las cosas pensando en plazos ¿Para qué? ¿Merece la pena? Para mí no. Seguramente si me hubiese puesto plazos no estaríamos donde estamos porque hubiese tirado la toalla. En lugar de eso fuimos trabajando con el único objetivo de ir consiguiendo cosas conforme ella estuviese preparada y hoy es el día en el que te dicen que los pies, las rodillas y las caderas tienen una alineación magnífica.

 

La primera vez que vi la película En busca de la felicidad y escuché al padre decir a su hijo "Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo, ni si quiera yo. Si tienes un sueño tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo te dirán que tú tampoco puedes. Si quieres algo ve por ello y punto" la hice mía. ¡Claro que sí, qué más da lo que digan u opinen los demás si el sueño es tuyo! o ¿A caso van a hacer algo ellos por tu sueño? Así que hoy después de darle la cena a Maialen he buscado en youtube esa escena y al escucharla he empezado a llorar porque vamos a conseguirlo, algún día cumpliré mi promesa, algún día lo conseguirá. Si algo tengo claro es que la gran campeona es ella, por las tardes yo sólo le ayudo a conseguirlo.

 

Mi niña me ha dado una lección de superación tan grande... ¿Cuándo? ¡Qué más me da! Ella será quien nos lo diga cuando esté preparada. Sí, nos lo dirá ella, no hacen falta las palabras para decirlo, no las necesito, nos lo dirá como hasta ahora, con sus silencios y sus sonrisas.

 

Cuando miro a Maialen y a Sara veo que tengo a las niñas más bonitas del mundo. Son lo más maravilloso que me ha dado la vida. Sara me lo da todo con palabras y ver todo el cariño que da, ver cómo quiere a Maialen hace que tenga delante de mi esa oportunidad que tanto merecía para poder disfrutar de la vida.