Sara empieza a hacer preguntas

Sara tiene tres años y ha empezado a hacer preguntas sobre Maialen.
Cuando salió a la venta "La princesa sin palabras" decidí comprárselo para que vea que Maialen es especial porque tiene el malvado brujo rett. Reconoció enseguida a Maialen en los dibujos de sus páginas.

Hace unos días tuve mi pequeña conversación con ella sobre mis piernas:
- Amatxo, ¿Maialen por qué no habla?
- Porque tiene el brujo rett
- ¿Por qué tiene el brujo rett? ¿Porque es muy brujo?
- Sí, cariño, es muy brujo. ¿Sabes? El brujo rett tampoco le deja caminar pero Maialen es muy valiente y está aprendiendo.
- ¡Sí y lo va a hacer sin que se entere el brujo rett!

Y empezó a reirse con la carcajada más inocente del mundo.

Se que tendremos más conversaciones abrazadas.

Al día siguiente Sara me dio besos y abrazos y Maialen se puso envidiosa así que le dije que si quería darme un abrazo le esperaba. Siempre voy a esperar todo el tiempo que haga falta porque sus abrazos valen millones. Vi que me lo iba a dar así que Sara y yo empezamos a animarle. Escuchar a Sara decir "Vamos Maialen que tú puedes, vamos cariño" me dejó tocada. Me dejó tocada porque mis niñas son pura inocencia.
Sara siempre ha conocido así a Maialen y va a tener la enorme suerte de verle dar sus primeros pasos sola. Se van a intercambiar los papeles y estoy segura de que ese día será el más feliz de mi vida. Ha visto cómo ha conseguido caminar con apoyo y algún día será testigo de que los sueños se pueden cumplir.
Pero tengo miedo. Sí, miedo a que algún niño le diga que su hermana es rara, miedo a que algún comentario sobre Maialen le haga daño porque todos sabemos que desde la inocencia o no inocencia un niño puede ser cruel y ese miedo no se me va a ir, porque es un miedo muy de madre, es un miedo protector. Sara aún es pequeña para entenderlo todo, para ella Maialen es su hermana pero para los demás no.
Sara es tan especial...

Y algún día mi reina caminará con seguridad agarrada de mis manos y seré la primera persona que se las suelte. Seré yo, ese momento sólo puede ser para nosotras, después de tantos años luchando, después de tantas lágrimas, de tantas risas, de tantas riñas, después de todo lo vivido soltaremos nuestras manos y esperaré a sus primeros pasos frente a mí. Puedo sentirlo. Puedo verlo pero se que tengo que esperar y esperaré.

El otro día me dijeron que llevo una campeona dentro porque a pesar de todo no me rindo. Jamás me voy a rendir. Mi sueño ha pasado de ser una locura a ser algo que puedo sentir, es difícil de explicar.

Siempre he intentado ser una buena madre, lo hago lo mejor que puedo aunque a veces no es fácil. A veces es muy difícil y siento que soy una mierda pero luego veo a mis niñas y sigo adelante.
Muchas veces les he dicho que siempre voy a estar con ellas, es imposible quererles más.

Gracias a mis niñas vivo la maternidad desde los dos lados, creo que merezco vivirla así, con los silencios de Maialen y con las palabras de Sara. Ojala no tuviera estos dos lados pero no puedo hacer nada, no puedo cambiarlo así que una vez que te das cuenta de lo que es realmente importante en esta vida aprendes a vivirla.

Le hice una promesa y seguiré luchando con todas mis fuerzas hasta que la cumpla.

Caminarás, cariño, caminarás.