Campeones, más allá de la película


Ayer por la noche vimos el programa Salvados porque los protagonistas son los actores de la película Campeones. Esta mañana lo he vuelto a ver, necesitaba volver a verlo sola y llorar. Sí, llorar.

 

Ha sido ver a ese grupo de chavales , ver esa inocencia, esa alegría, esa ilusión por las pequeñas cosas, ver lo limpios y transparentes que son y a la vez no ver maldad, ni rencor y sentir que necesito abrazar a Maialen. Ahora mismo necesito abrazar a mi niña pero estoy sola.

 

Maialen es la persona más transparente e inocente que voy a conocer jamás. Como madre quiero hacerlo lo mejor posible pero a veces cuando las cosas me sobrepasan siento que no estoy a la altura y me cuesta mucho perdonarme. Se que soy muy dura conmigo misma pero el papel de cuidador tiene momentos que no son fáciles aunque los buenos momentos y las alegrías tan inmensas que nos da Maialen valen oro y lo compensan todo.

Ahora mismo estoy sintiendo muchas cosas y siento que no soy capaz de ponerlas en orden.

 

En la película hay una escena que me dejó muy tocada y es cuando uno de ellos le dice a Javier Gutierrez que a él tampoco le gustaría tener un hijo como ellos pero sí le gustaría tener un padre como él. Pienso que si no vives algo así no puedes llegar a sentir el gran peso de esas palabras.

 

En Salvados sacan el tema del futuro. Duele. A todos nos puede tocar el perder a uno de nuestros padres, nadie está a salvo de algo así y es un dolor inmenso y ahora miro una foto de Maialen y la veo tan vulnerable en este mundo de locos donde a nivel social cada vez damos más asco, le miro y le veo tan inocente... Puede que nunca se valga por sí sola, siempre va a necesitar a alguien a su lado que le cuide y le proteja y quieres estar siempre ahí, creo que lo que estoy sintiendo ahora mismo es que no quiero fallarle. Es un tema complicado por eso no quiero pensar en ello pero escucharles a ellos que son los que lo viven en el otro lado y ver que para ellos tampoco es fácil, ver que para ellos no es un tema ajeno te hace pensar y tener los pies bien puestos en el suelo. Se lo que se siente y también se lo vulnerable que puedes llegar a sentirte y las personas con discapacidad son el eslabón más débil de la cadena por eso me duele tanto.

Vale, Maialen no es consciente de todo esto pero yo sí y el dolor de madre es duro. Por supuesto que no quiero ni pensar si algún día me falta ella...

 

No me cansaré de decir que Maialen me lo ha dado todo sin palabras, me ha enseñado a vivir la vida de otra manera, ella me ha enseñado su mundo, me ha dejado entrar en él, me ha dejado quedarme. Maialen y Sara son lo más grande que tengo en mi vida. Mis niñas...

 

Sentarme en mi rinconcito es una vía de escape emocional donde no hay trampa ni cartón, aquí no es todo de color de rosa, aquí no existe el postureo, aquí no está sólo lo bonito, sería ridículo, no sería real, la parte fea también hay que enseñarla. Me encanta sacar la parte bonita pero mi vida tiene todo un abanico de colores. En mi vida hay colores muy bonitos y brillantes pero también hay colores muy feos. ¿Con cuáles me quedo? Con todos, esa es Maider.

Hoy han salido los grises, los colores que hacen que, con más ganas aún, me coma a besos a mis niñas. Es sano y necesario soltar lastre, la capa y el antifaz necesitan lavarse y secarse al sol.

 

Ojala todo el mundo fuese capaz de ver el mundo con los ojos de todas estas personas, ojala no nos pudriésemos por el camino, ojala fuésemos tan limpios como ellos, el mundo sería bastante mejor, a nivel humano sería un mundo impecable.

 

Maialen, eres lo más maravilloso de este mundo.

 

Gracias, simplemente gracias.

Asko maite zaitut.