Ama, la palabra más bonita del mundo

Hace mucho tiempo que no me siento a escribir en mi rinconcito, lo echaba de menos.
Aquí soy completamente yo, abierta en canal. Aquí puedo escribir todo lo que mi boca no es capaz de decir. Cuando escribo respeto mi espacio, mis emociones y mi ritmo, no siempre se escribe igual, a veces las palabras salen solas y otras veces salen alborotadas de mi cabeza y cuesta encontrarles el orden aunque al final consigo que salgan.

Hemos pasado un invierno muy duro, con la montaña rusa emocional haciendo de las suyas. Unas veces estaba arriba y otras veces derrotada. Intento por todos los medios no romperme delante de otras personas, no se si es cuestión de vergüenza o simplemente que la niña que lloraba a escondidas nunca se ha ido, pero no siempre lo he conseguido. Alguna vez he necesitado un abrazo que me ayudara a coger aire. A veces, simplemente, debemos dejarnos.

Pero parece que esa temporada de mierda ha pasado. Estas últimas semanas está muy bien, está muy tranquila, contenta, cariñosa, habladora, mimosa y luchadora. Luchadora... ¡Joder, qué grande es mi niña!
Hace mucho tiempo que cuando está muy contenta dice "dededededede", es tan bonito escuchar su voz... Pero escuchar su voz cuando me mira y dice "ama" es lo más grande del mundo.
Sí, puede decir "ama" y es simplemente maravilloso. Lo dijo durante unos días, por la mañana, mientras le vestía para ir a la ikastola. La primera mañana al escucharlo, Sara y yo empezamos a saltar y a gritar de alegría y la reacción de Maialen fue como si hubiese hecho algo malo pero luego nos vio tan felices que nos miró con la sonrisa más bonita que pueda existir.
No hay mayor regalo...
Hace semanas que no lo dice pero me da igual. Maialen no habla pero puede decir la palabra más bonita del mundo. Ama.

Si ella está bien, yo estoy bien. Si ella está mal, yo estoy mal. Sus emociones y las mías van de la mano. Aunque no lo quiera, aunque no me guste, es inevitable.
Así que como está teniendo una buena temporada yo me encuentro tranquila, mis pulmones tienen más aire y siento que estoy haciendo bien las cosas. Esto último no siempre es así. Es muy duro pensar que eres una mierda de madre por perder la paciencia, por pasarte de frenada, por salirte del tiesto pero es tranquilizador cuando sientes y piensas que eres una buena madre a pesar de todo.

¿Por qué digo que es luchadora?
Cuando camina agarrada de las manos lo hace mejor, más derecha, más ágil, más rápida, más segura. Sigue estando de pie con tres puntos de apoyo y lo hace con la cabeza arriba, mirando más a los lados, sin miedo. Qué importante es perder el miedo...

El día 1 de mayo hicimos una pequeñita excursión, fuimos a Vitoria en tren. Fue la gran novedad y disfrutaron mucho.
El tren estaba pintado con grafitis así que como Maialen iba sentada junto a la ventana podía verse reflejada en el cristal.
Es maravillosa su inocencia. Es tan limpia y tan transparente...
Ver cómo se miraba, se tocaba y sonreía... Esa sonrisa... Esa mirada...
Pero no penséis que se quedó ahí. Descubrió que si apoyaba el brazo podía levantarse y ponerse de pie. ¡Se puso de pie ella sola! ¡Fue tan bonito! Pero una vez no fue suficiente así que lo hizo muchas. Fue un rato de pie, mirando por la ventana, tranquila, relajada...
Verle de pie, con el traqueteo del tren y ver que está tan a gusto... ¡Es maravilloso! Ver que tanto esfuerzo está mereciendo la pena...
¡No puedo sentirme más orgullosa de ella! Es imposible quererle más.

En nuestras redes sociales hay publicadas unas fotos y un vídeo de esos momentos tan bonitos y esta tarde nos han dejado un comentario que me ha emocionado.
Dice así: "vuestra niña mira al mundo como si leyera líneas invisibles para el resto de la humanidad. Es muy especial!!!"

Maialen, mi vida, eres maravillosamente especial.