Adiós 2019

Hace tres meses que no me siento a escribir. Durante este tiempo he necesitado hacerlo pero unas veces no tenía tiempo, otras veces estaba cansada y otras veces, aunque lo necesitaba, simplemente no me apetecía.

El 31 de diciembre no fallo en mi rinconcito.

Otros años he hecho un resumen pero este año necesito hacerlo diferente. Este año es para mis niñas.

Quiero empezar por Sara.
Sara, mi vida, no sabes lo grande que eres. No se qué sería de mi sin ti, no te puedes imaginar lo que te necesito. Te necesito cada segundo del día. Necesito tu calor, tus besos, tus abrazos, tus "te quiero". Te lo he dicho muchas veces y jamás me cansaré de decírtelo, eres especial y no sabes cuánto.
Tu papel no es fácil y por eso tienes un corazón y una bondad que no caben en ti.
Cada vez que me caigo, vienes sin pedírtelo y me das un abrazo mientras me dices que esté tranquila. ¿Sabes lo que es eso para mi?
Esas veces que me has pedido que me siente a tu lado y apoye mi cabeza en tus piernas mientras me abrazas has hecho que me reconcilie con la vida y conmigo misma. Esos "tranquila, ama" son inmensos para mi.
Es imposible quererte más.

Son tantas y tantas las tardes que me regalas el dibujo que has hecho para mi en la ikastola... Compartimos tantos juegos, tantas risas, tantas canciones, tantas miradas cómplices, tantos zascas que me divierten tanto...

Solo quiero que el día de mañana seas una buena persona. Siempre voy a estar ahí. Eres muy noble, muy empática, muy risueña y ojala eso no lo pierdas nunca.

Eres la mejor hermana que Maialen podía tener. Compartes conmigo la ilusión de cada paso sola en la cocina, le encanta que le ayudes en las paralelas, que le des de merendar, que juegues a ser nuestra profesora y nos enseñes los números, le encanta que le hables y le cantes en euskera, le encantan tus abrazos y tus besos, ¡a quien no!
Sois tan afortunadas de teneros la una a la otra... Se que siempre vais a estar unidas.

Gracias por enseñarme el lado bonito de todo esto. Tu me quieres hasta la casa de los planetas y yo te quiero hasta la casa del aittuna. Algún día te darás cuenta de que mi amor por ti llega hasta el fin del mundo.

Eskerrik asko, Sara.

Maialen, mi vida...
Eres inmensa.
La vida no nos lo ha puesto fácil, eh?
El brujo rett me quitó todos los sueños y todas mis ilusiones de un tortazo. Un tortazo que dolió tanto... pero te hice la promesa más grande de mi vida porque te lo mereces, porque no has hecho nada para merecer esto. Eres la persona más pura y limpia que pueda existir. Eres la inocencia hecha niña.

Gracias a ti he podido sentir que los sueños pueden cumplirse, que si luchas con todas tus fuerzas los sueños pueden llegar a ser una gran realidad. Mi sueño de verte caminar es real. Caminas, mi vida, caminas. ¡Caminas, joder, caminas!

Voy a seguir luchando y matando gigantes por ti. Algún día llegarán esos primeros pasos sin apoyo. Llegarán tus primeros pasos sola. Llegará el día más feliz de mi vida. Porque lo será. Me merezco el día más feliz de mi vida.

Gracias por demostrarme que las palabras no son necesarias para vivir la vida que nos ha tocado. Gracias por tu ejemplo de superación, por tu esfuerzo. Se que para ti no ha sido fácil llegar hasta aquí.

Como dicen en kung fu panda 2: "Tu historia podrá no tener un principio muy feliz pero eso no te convierte en quien eres sino el resto de tu historia, quien tú decidas ser".

Hoy, 31 de diciembre, quiero pedirte perdón. Perdón por todas las veces que te he fallado, por dejar que mis sentimientos me superaran, por perder la paciencia. Lo hago lo mejor que puedo pero a veces no puedo más.

Para el 2020 solo pido tranquilidad, es lo único que pido. Lo único.
Será lo que tenga que ser, pero que sea a vuestro lado.